Él: ¿Te pasa algo?
Ella: Sí, que quiero decirte algo, pero no se como hacerlo...
Él: Dilo, soy todo oídos.
Ella: Esta bien, imagínate por un momento que todo lo que te voy a decir es mentira, que puedo vivir sin ti, que no eres especial, que odio tu mirada, que no me haces sentir bien, que no te quiero para nada...
Él: ¡Shh, calla!
Ella: ¿Qué pasa?
Él: Que yo tampoco te quiero.
Ella: Sí, que quiero decirte algo, pero no se como hacerlo...
Él: Dilo, soy todo oídos.
Ella: Esta bien, imagínate por un momento que todo lo que te voy a decir es mentira, que puedo vivir sin ti, que no eres especial, que odio tu mirada, que no me haces sentir bien, que no te quiero para nada...
Él: ¡Shh, calla!
Ella: ¿Qué pasa?
Él: Que yo tampoco te quiero.
Recuérda cada cosa que te hizo feliz y hazla real, hazla cercana a tí, visible.
Lo tengo que admitir: me empiezas a importar, ligeramente.
Lo tengo que admitir: me empiezas a importar, ligeramente.
Lía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario